Te entiendo porque yo atravesé exactamente por todo eso desde mis 20 años….
Crecí queriendo cambiar mi cuerpo, probando qué quitaba de alimentos o cómo entrenar para cambiarme. Tenía siempre algo a nivel físico: resfriados, dolores de espalda, rodillas, infecciones… sufrí muchos bloqueos en mi sexualidad, silenciaba mis emociones porque me llamaban “dramática”, siempre me sentía incomprendida,
y con 25 años, tras una crisis, comencé a trabajar por mi cambio y empoderamiento.
Cuando pude ir sanando la relación conmigo misma y con mis hábitos de bienestar, tratando mente, emociones, cuerpo físico y energético, me formé para compartirlo y acompañar a mujeres en su camino de sanación de dentro hacia afuera.