Si algo te ha llamado la atención, puede ser que:
En tu cuerpo hay síntomas, dolores, exceso de peso y/o desajustes hormonales.
No sabes cómo alimentarte bien en éste momento de tu vida como mujer, lo que antes te funcionaba ya no. Sientes claramente que debes ajustar algo (lo notas a nivel digestivo, en los desajustes del ciclo, en el cansancio, la dificultad de dormir bien, etc).
Tratas de cambiar tu cuerpo o volver al cuerpo de hace “x” tiempo, te cuesta aceptar los cambios y sientes que hay algo más profundo que sanar para sentirte tranquila.
Hay lucha en tu vida, estrés, ansiedad, tratas de llegar a todo en el día a día y sientes que te falta tiempo, no consigues estar relajada y disfrutar sino que la pasas con tareas rutinarias.
No te permites sentir, silencias tus emociones, a veces explotas con tu entorno, hay poca fluidez con tu energía femenina y tu naturaleza como mujer. Sientes tu cuerpo rígido y te cuesta el disfrute, gozo y espontaneidad. Te sientes poco creativa y desinhibida.
